La terapia de neuromodulación auricular vagal mejora la puntuación del sueño en COVID largo: un estudio piloto

Publicado en: Revista “Frontiers in Clinical and Experimental Rheumatology”

Resumen

Se llevó a cabo la terapia de neuromodulación vagal auricular (AVNT) de Nurosym para evaluar la mejora en la calidad del sueño entre pacientes con fibromialgia. Los participantes se sometieron a un tratamiento de AVNT de cuatro semanas en casa, con una sesión diaria. El estudio midió la calidad del sueño utilizando la escala PSQI Sleep Disturbance. Los resultados demostraron una mejora significativa en la calidad del sueño, con una disminución del 31 % en las puntuaciones de trastornos del sueño tras la intervención y el mantenimiento de esta mejora en el seguimiento realizado al mes. Los resultados sugieren que Nurosym puede tener un impacto positivo y sostenible en la calidad del sueño al mejorar la actividad parasimpática. Este estudio destaca Nurosym como un enfoque novedoso para tratar los trastornos del sueño.

Antecedentes y objetivos

En este ensayo clínico participaron mujeres que padecían síntomas persistentes de fibromialgia. Las participantes se sometieron a un tratamiento de cuatro semanas con Nurosym, administrado en sus domicilios. Cada día consistía en una sesión de 30 minutos. La intensidad de la corriente se personalizó para cada participante, ajustándola para lograr una sensación de hormigueo constante sin molestias. Los resultados del estudio incluyeron la calidad del sueño, evaluada mediante el cuestionario médico PSQI Sleep Disturbance, que tiene un rango de 25, donde las puntuaciones más altas indican una mayor alteración del sueño. El análisis de los datos incluyó pruebas estadísticas paramétricas y no paramétricas para adaptarse a la normalidad de la distribución de los datos, y se calculó el tamaño del efecto para cada hallazgo significativo.

Métodos

Las investigaciones muestran que una parte importante de los adultos, más del 40 % en algunos estudios, duerme menos de las seis horas recomendadas por noche, lo que se asocia con riesgos como enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad e incluso deterioro cognitivo y depresión. Además, los tratamientos tradicionales para los trastornos graves del sueño, como la farmacoterapia y la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I), suelen tener limitaciones, como efectos secundarios, potencial de adicción y falta de terapeutas especializados disponibles. La estimulación del nervio vago, que desempeña un papel clave en la regulación del sistema nervioso autónomo y las respuestas inflamatorias, tiene el potencial de mejorar la calidad del sueño al favorecer un equilibrio que promueve una transición suave entre la vigilia y el sueño. En este contexto, Nurosym, que se dirige a las ramificaciones del nervio vago, podría ser un enfoque nuevo y prometedor.

Resultados

El estudio mostró una mejora estadísticamente significativa en las puntuaciones de trastornos del sueño del PSQI en el grupo de estimulación con Nurosym, lo que indica la eficacia de la estimulación transcutánea del nervio vago para mejorar la calidad del sueño. El efecto puede estar relacionado con la estimulación del nervio vago, que se cree que facilita la entrada en fases más profundas del sueño al aumentar la actividad parasimpática.

(Figura) Cambios en el sueño (PSQI Sleep Disturbance) en tres momentos: antes de la intervención, a las 2 semanas y a las 4 semanas de seguimiento. Se utilizan diagramas de caja para los datos no paramétricos, mientras que los gráficos de columnas representan los datos paramétricos. Las barras de error reflejan el error estándar. *p < 0,05.

Los resultados del estudio del sueño mostraron una mejora significativa tras la intervención (4 semanas). Concretamente, las puntuaciones del sueño mejoraron desde el inicio hasta después de la intervención en un 31 % (p = 0,036, r = 0,6). Estas mejoras indican que la terapia de neuromodulación vagal tuvo un efecto positivo y duradero en los trastornos del sueño de los participantes.

Conclusión

La prevalencia de la mala calidad del sueño y la duración insuficiente del mismo en la población general pone de relieve la necesidad crítica de intervenciones eficaces para mejorar la calidad y la duración del sueño. Las investigaciones preliminares en esta población clínica sugieren que un tratamiento de diez días con Nurosym mejora la calidad del sueño, lo que lo convierte en una nueva herramienta potencial para abordar los problemas de sueño comunes en los adultos. Aunque las investigaciones preliminares respaldan el uso práctico de Nurosym en el tratamiento de los trastornos del sueño que tienen importantes implicaciones para la salud pública, es necesario seguir investigando para establecer de forma concluyente que Nurosym es un tratamiento eficaz para el problema común de la mala calidad del sueño.

Palabras clave

Nervio vago; Calidad del sueño; Insomnio; Ritmo circadiano

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